miércoles, mayo 02, 2007

Una gran sentencia

La semana pasada el Tribunal Contencioso, Tributario y Administrativo, al juzgar el recurso de amparo interpuesto por el periodista Huchi Lora contra la Oficina Presidencial para el Ordenamiento del Transporte (OPRET), evacuó una sentencia que por su importancia queremos resaltarla en esta oportunidad.

El periodista Huchi Lora, apoyándose en la ley 200-04 (Ley de Libre Acceso a la Información Pública) solicitó a la OPRET la información acerca de los estudios geológicos del Metro de Santo Domingo.

La OPRET se negó aduciendo razones de seguridad nacional.

Dejando de lado las ridículas razones de la OPRET para no entregar la información requerida, el tribunal condenó a la OPRET a la entrega inmediata de la información y al pago de RD$ 5,000.00 por cada día de retraso en el cumplimiento de la sentencia.

¿Cual es la importancia de la sentencia?

Es importante porque nos traza un camino.

De los Poderes del Estado, el que menos permeado está por el clientelismo político es la Justicia y eso es muy bueno.

Llevar al Gobierno, al sector público, a su propia legalidad, como dijo Don Juan en los setentas,  ese es el camino.

Tenemos otros ingredientes que favorecen ese camino y me explico:

El Gobierno está haciendo grandes esfuerzos para que el sector privado se transparente en materia fiscal. Esos esfuerzos se están viendo coronados por el éxito y es muy bueno que así sea.

El efecto secundario que tiene ese esfuerzo del gobierno en el sentido de la transparencia fiscal del sector privado es que crea un sector privado libre de ser chantajeado, sin cola para ser pisada. Eso es muy bueno también que sea así.

No me hago ilusiones, estoy viendo una oportunidad pequeña y débil, pero es una oportunidad y debemos aprovecharla.

Vamos todos a seguir el ejemplo de Huchi y dispongámonos a exigir nuestros derechos utilizando los medios que la ley nos permita, llevemos al sector público a su propia legalidad.

La consigna sería: “Si me asiste derecho, no me rindo”

Es importante tomar conciencia de que como sociedad no tenemos muy claros los límites entre la tolerancia y la justicia. Si tolero en exceso soy injusto y lo que estamos proponiendo es precisamente un ejercicio de justicia, de manera que tenemos que hacer esfuerzos para no tolerar más allá de la justicia.

Una sociedad cumplidora de sus deberes y vigilante de sus derechos.

Un orden jurídico establecido y respetado.

Como dije antes, es una oportunidad pequeña y débil, pero debemos aprovecharla.

“Si me asiste derecho, no me rindo”

Mario Bergés

Centro Juan XXIII

 

1 comentario:

Ana Daysi dijo...

Hola Don MarioB, de que trata el Centro Juan XXIII?