domingo, marzo 04, 2007

Incentivos senatoriales

La pasada semana llegó a mis manos un documento que con el título “Millonarios Incentivos Congresionales”, traía una tabla en la que se presentaba a los Senadores de la República y los supuestos incentivos que actualmente reciben.

Básicamente lo que dice el documento es que los Senadores reciben incentivos (aparentemente aparte de su salario) que van desde RD$ 416,808.000 mensuales hasta 1,432,026.00 mensuales. Ese incentivo es el resultado de que todos tienen un incentivo básico de RD$ 400,000.00 y adicionalmente tienen RD$ 1.00 ( un peso dominicano) mensualmente por cada elector de su provincia

He solicitado al Senado, vía su portal de Internet, que me faciliten la información de cuanto ganan los Señores Senadores, tanto por concepto de salario como por incentivos y otros beneficios marginales del cargo. Creo necesaria la confirmación porque a pesar de que el documento dice que la fuente es “El Senado” y a pesar de que dice que la información la proporcionó “Francisco Rojas”, los incentivos son tan desproporcionados que merecen ser confirmados.

Hecha esa salvedad, vamos a hacer un ejercicio en el supuesto de que sean ciertos.

Caso I: Se trata de salarios y remuneraciones del Senador, propias de su investidura.

Los Estados Unidos de Norteamérica tienen un PIB de US$ 12.31 millones de millones de dólares ( 12.31 X 1012 dólares), ciento ochenta y dos veces mayor que el nuestro, que es de 67.44 miles de millones de dólares ( 67.44 X 109 dólares); tienen, los EEUU, un PIB por habitante de US$ 41,600.00, casi siete veces mayor que el nuestro, que es de solamente US$6,300.00.

Ese Estado, lider mundial de las economías, tiene un Presidente que gana 400,000.00 dólares anuales y Senadores que ganan entre US$ 162,100.00 y US$ 208,000.00 dólares anuales.

El Presidente Norteamericano, ese dueño del mundo que puede decidir a voluntad la suerte de millones de seres humanos, gana menos que nuestro Senador estrella.

El Senador que más gana en ese país del Norte, líder de las economías globales, gana menos que el 22% de nuestros Senadores.

El 72% de nuestros senadores gana más que el Senador Norteamericano que menos gana y el Senador que menos gana de los nuestros, gana un 70% de lo que gana el Senador Norteamericano que más gana.

Si la comparación la hacemos con nuestros vecinos centroamericanos diremos que en esa región los senadores ganan menos de 60,000.00 dólares por año, de manera que el Senador nuestro peor pagado gana dos veces y media lo que gana el mejor pagado de los senadores centroamericanos.

Como vemos, si se tratara de salarios, estamos en presencia de una realidad obscena y vergonzosa.

Caso II: Se trata de incentivos que el Senador deberá utilizar en el desarrollo de su provincia.

Dejando de lado el aspecto de la fiscalización, que en nuestro caso es nula, podríamos decir que el fin es bueno, pero el procedimiento para lograr ese fin es pésimo; y decimos que el fin es bueno, siempre que se trate de un Senador honesto que le dé al incentivo el uso para el cual fue creado, porque de lo contrario estaríamos en el Caso I tratado anteriormente.

El procedimiento es pésimo poque traslada la responsabilidad del Estado, de dar solución general a las necesidades de las comunidades, al ámbito del político, en este caso el Senador; quien al hacer uso de esos recursos buscará satisfacer necesidades que le permitan reproducir el esquema clientelista de la política y de esa manera perpetuarse en el cargo.

¿Cuántas emergencias médicas se han resuelto con la ayuda de la ambulancia del Senador Fulano? o ¿cuántas en el Dispensario Médico del Senador mengano?

Así como digo emergencias médicas puedo decir mortuorios, pago de préstamos, transporte escolar, becas a estudiantes, recolección de basura, infinidad de problemas personales y comunitarios que tienen por común denominador el hecho de que el Senador sacará provecho político, vía el clientelismo, de los recursos que le han sido asignados y eso es también falta a la ética.

¿Es acaso deber del Senador enterrar a los muertos de su provincia?

¿Le asigna la Constitución de la República la obligación de atender las emergencias médicas de su comunidad?

¿En qué parte de nuestra legislación dice que los Senadores deben recolectar la basura?

Al actuar en esa dirección, el Senador está utilizando recursos provenientes de los contribuyentes para sacar provecho político personal, y la Constitución, en el Artículo 102, tipifica esa falta.

¿Qué hacer?: Clientelismo no, institución si.

Si actúan con apego al bien común, deben negarse a recibir esos incentivos desproporcionados y dedicarse a legislar para que sus comunidades se beneficien y progresen.

Los Senadores no son transportistas, no son médicos, no son recolectores de basura, no son prestamistas, no son nada de eso; son legisladores, y como tales deben establecer el marco legal de la sociedad de manera tal que garantice el desarrollo, en todos los ámbitos, de los ciudadanos en particular y el progreso de la sociedad en general.

Solamente así estarán sirviendo a una Patria como ésta merece ser servida.

Mario Bergés

Centro Juan XXIII

1 comentario:

Ana Daysi dijo...

La pasividad que se ha apoderado de nosotros como pueblo, no se, a que atribuirsela, pareciera como si nos sacaron toda la sangre. No entiendo como permitimos que un grupo de fascinerosos se burle asi de nuestros esfuerzos...