Aquí una muestra de los mismos con nada menos que unos versos de Benedetti.
Adelante Justicia Global, que como dijo Gabriel Celaya, "la poesía es un arma cargada de futuro".
Quijote..., por mis molinos y mi Dulcinea. Urbano, porque la ciudad me llena de vida. Soy resueltamente urbano.

Antonio Pigafetta, un navegante florentino que acompañó a Magallanes en el primer viaje alrededor del mundo, escribió a su paso por nuestra América meridional una crónica rigurosa que sin embargo parece una aventura de la imaginación. Contó que había visto cerdos con el ombligo en el lomo, y unos pájaros sin patas cuyas hembras empollaban en las espaldas del macho, y otros como alcatraces sin lengua cuyos picos parecían una cuchara. Contó que había visto un engendro animal con cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello, patas de ciervo y relincho de caballo. Contó que al primer nativo que encontraron en la Patagonia le pusieron enfrente un espejo, y que aquel gigante enardecido perdió el uso de la razón por el pavor de su propia imagen.



¿Se detienen los días en esas tardes
En que logro estar cerca de la tumba?
¿O es que tanta ilusión no se comparte
Con la triste realidad que la secunda?
¿Qué secreta nostalgia se despierta
cuando herida a traición la tarde muere?
Y se levanta, y sabe lo que quiere,
y me sale a buscar y al fin me encuentra:
Un niño con su caja limpiabotas,
Un albañil azul y cabizbajo,
Un policía de gris y de derrota,
Una mujer que inicia su trabajo.
¿Quién puede armonizar las ilusiones
con la verdad tan triste de esta suerte?
La tarde está matando corazones,
Así es como se venga de su muerte.
quijoteurbano